miércoles, 5 de mayo de 2010

La aventura de ser maestro

¿Recuerdas?, creo que a todos nos toco incertidumbre en aquel primer día de clase, y que con la preparación y experiencia hemos logrado adquirir la libertad de expresar lo que pensamos y sentimos con la finalidad de que los alumnos crezcan y que afortunadamente hemos tenido muchas sesiones donde nos hemos sentido felices porque hemos logrado despertar en los alumnos el deseo por saber y aprender más de un tema.

Estoy convencido con que el papel del docente es el de “pensar y sentir, y hacer pensar y sentir”, el sentir está ligado al amor, a la pasión generosa de compartir.

El amor reflejado en la generosidad es una de las cualidades que realza nuestra calidad humana, con base en esta premisa, el ayudar a que una persona se conozca y comprenda así mismo y entienda el mundo que le rodea, es una acción que enaltece al docente. Estoy completamente de acuerdo que debemos de cuestionarnos ante los jóvenes el porqué de las cosas, cuál es el sentido de algún comportamiento, el porqué de las reglas, es decir, generar la inquietud en los alumnos, el despertar el sentido de criticidad, y luego relacionarlo con nuestra vida real, nuestro entorno, nuestra cultura y finalmente tomar consciencia de ése porqué y mejorar nuestra calidad de vida. Es precisamente esto último lo que hará a nuestros alumnos ciudadanos responsables y comprometidos con la humanidad.

Evidentemente no es fácil lograr nuestros objetivos, desafortunadamente existen dificultades inevitables:

  • La identidad profesional que en nuestro caso nos causa conflicto porque no tenemos una formación docente, somos universitarios y en ése nivel no hay una vocación clara de la enseñanza y muchos de nosotros caemos por necesidad, por error o por accidente en esta labor. Evidentemente cuesta trabajo concientizarse de que “la esencia del trabajo del profesor es estar al servicio del aprendizaje de los alumnos”.
  • La comunicación y la forma en que interactuamos también afectan nuestro desempeño docente, cuantas veces escuchamos que tal maestro sabe mucho pero no sabe enseñar. Es claro que el carácter, la personalidad, el bagaje cultural y la experiencia profesional afectan la forma en la que interactuamos con los alumnos.
  • Nuestro carácter y la forma de enfrentarnos a la vida se reflejado en la disciplina, no es fácil tomar el control del grupo, no es cuestión de imponer sino de convencer; de obligar sino de motivar. Es evidente que los alumnos te miden, si no se tiene una planeación clara, así como de un orden establecido es probable que el alumno se relaje demasiado.
  • Un punto que causa controversia es el de contenidos, ¿cuántas veces nos es difícil plantear un tema cuando no tenemos la experiencia para hacer los conocimientos accesibles a los alumnos? En otro sentido, ¿cuántas veces nuestra experiencia y juicio no están de acuerdo con las actividades para cumplir un objetivo? Finalmente muchas veces los contenidos del currículum no son desarrollados por personal de la materia, sino por personas que no tienen la visión en el área.

Tú… ¿qué opinas?


1 comentario:

  1. HOLA JAVIER:
    Te felicito por la estrategia que tomaste para realizar la actividad de la semana, la verdad me parece muy bueno que podamos compartir nuestras experiencias de trabajo con los compañeros.

    EDNA SUÁREZ

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